Partir este año con un evento como el que ya les contaré, aunque algo viejo, realmente me dejó sin habla y sorprendida. Estamos en tiempos de cambios, de reformas, de transformaciones radicales, y éste, es el ejemplo más claro que puedo mostrarles:
lunes, 13 de enero de 2014
Ex-torero en contra de la Tauromaquia
Partir este año con un evento como el que ya les contaré, aunque algo viejo, realmente me dejó sin habla y sorprendida. Estamos en tiempos de cambios, de reformas, de transformaciones radicales, y éste, es el ejemplo más claro que puedo mostrarles:
sábado, 9 de marzo de 2013
Campaña de Concientización "No al uso de pieles y experimentos con animales"
domingo, 30 de diciembre de 2012
No a la pirotecnia, salvemos vidas!
Sé que decir No a la Pirotecnica en año nuevo (o en fiestas patrias) suena a un objetivo utópico, pero al menos disminuyámosla y dejemos que sólo centros o instituciones con instrumentos más "profesionales" se encarguen de ello, en vez de que usuarios comunes y corrientes, y sobre todo irresponsables se encarguen de agredir más los valores de vida.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Los animales no son juguetes.
¿Buscas una reflexión sincera para estas festividades?, ¿deseas comenzar un cambio, marcar la diferencia? puedes convertirte en el ejemplo perfecto a seguir tomando conciencia sobre un punto que nos compete a todos, pero que como entidades individuales lograría ir sumando puntos para mejorar la calidad ética y valórica de nuestro ser, aportando así, también a la de la ciudadanía; Por favor léeme bien antes de desechar estas palabras que talvez te suenan anticipadamente como un sermón o un discurso pretenciosamente altruísta, pero aquí no queremos adornar las cosas, nos sinceramos sobre la realidad, y es hora de tomar las riendas, meditar sobre los actos que hacemos como personas que terminan dañando la vida y la integridad social;
viernes, 16 de septiembre de 2011
Fiestas patrias sin crueldad; Los animales no son juguetes
Me da lo mismo cuanta cueca se escuche hasta aturdirnos la cabeza, me da igual cuánto zapateen hasta gastarse las zuelas, me es indiferente si quieren vestirse como huasos o con trajes tradicionales de Chile una vez al año argumentando y vociferando lo patriota que se es, pero evitemos asistir a circos con animales, corridas de toros, peleas de gallos y perros, y a un sin fin de actividades dañinas y humillantes que conlleven un maltrato psicológico y físico de un animal. Lamentablemente no podemos frenar el gran consumo de carne que aumenta en estas fechas, pero por lo menos no le quitemos la poca dignidad que le dejamos a nuestros animales, no tienen por qué estar a la mercé de la entretención humana. No son juguetes.
jueves, 30 de junio de 2011
miércoles, 8 de septiembre de 2010
"La ciudad que amo no respira" Cristián Warnken
Un hilo de sol, pero, en Santiago, también un hilo de aire: la ciudad capital, que se vanagloria de todos sus índices, carece hoy de lo más esencial: buen aire para respirar. ¿Qué pasaría si el agua que nos llega potable a nuestras casas, estuviera contaminada? Si las autoridades públicas han fracasado en hacer vivibles los otoños e inviernos, ¿habrá que privatizar el aire para poder respirar?
Miro el sol que se filtra oblicuo entre las hojas rojas, amarillas y verdes de este otoño de emergencias ambientales, y pendo de un hilo, entre clorofilas y monóxido de carbono. ¡Todavía podemos ver el horizonte a ciertas horas! ¿Hasta cuándo? ¿Llegaremos a ser como aquellos habitantes ciegos del país de los Cimerios que visitó Odiseo y que nunca veían el cielo?
Qué paradoja: nunca esta ciudad es tan hermosa y venenosa al mismo tiempo como en otoño. Las hojas caídas dignifican nuestros pasos aquí y nos hechizan con sus tonos y combinaciones infinitas. Pero estamos muriendo en vida. “Lo bello es nada más que el comienzo de lo terrible”. ¡Cómo cobra en Santiago, en otoño, un sentido inesperado ese verso de Rilke!
Barremos y hacemos desaparecer esas hojas que son oro puro (humus) en bolsas de plástico negro, maniáticos de un orden y limpieza enfermizos, ¡oh, paradoja!, en una de las ciudades con el aire más sucio del mundo. Y para colmo de los males, diligentes y fúnebres funcionarios municipales practican el aciago deporte de arrancar árboles de cuajo. Mi madre me cuenta que el roble añoso que filtraba el hilo de sol y que abrazaba la ventana de su departamento fue derribado en plena comuna de Providencia. Mi madre está de muerte. Pertenece a una generación que ama y conoce los nombres propios de los árboles. La ciudad con menos aire es también aquella con menos árboles. Respiramos muerte y matamos lo que nos da vida.
Mientras oigo el penetrante sonido de las sierras botando árboles “añosos”, pienso en los centenares de miles de niños santiaguinos obstruidos, que crecen pegados al inhalador. Niños que inhalan, pero que no respiran. En las mañanas, los niños de la comuna de Pudahuel están cubiertos por una infame nube negra, que en la tarde sube y contamina como peste fantasmal las noches de los niños de Vitacura.
¿Qué han hecho las autoridades en estas décadas? Hemos estado y seguimos estando en manos de unas especies de “Onemis del aire”. Santiago se ha convertido en una incubadora de virus que celebran un aquelarre en nuestras propias narices. Jorge Teillier, que era un exiliado del sur viviendo en Santiago, decía que sus propios poemas eran nada más que “palabras, palabras, /un poco de aire movido por los labios/ para ocultar lo único verdadero:/ que respiramos y dejamos de respirar”.
Hemos olvidado hace tiempo que lo esencial es respirar bien. El que respira mal, no puede pensar bien, sentirse bien, hacer el bien. Entiendo que está próximo a llegar a su fin un ambicioso plan para descontaminar las aguas de
Para eso, partamos por exigirles a nuestros alcaldes menos edificios y más árboles. Que los tercos ediles terminen rindiéndose ante esa consigna con raíces. Que sus cabezas se llenen de árboles y pájaros y niños revoloteando y buscando aire. Que las voces de la ciudad clamen y respiren rítmicamente: “¡Aire, aire, queremos aire!”. Para respirar, para vivir. Que todos los niños santiaguinos de hoy lleguen a los 80 años con los pulmones limpios, ebrios de aire, para cantar y danzarle al sol. Como Rolando Toro.
domingo, 27 de junio de 2010
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"No compres suvenirs de animales exóticos"

Y aunque este anuncio hace referencia a los animales "exóticos", ningún tipo de animal es menos. Ninguna especie merece este fin.







