domingo, 22 de septiembre de 2019

El despertar de la luz: Equinoccio de Primavera/Ostara





¡Bienvenidos sean el fuego sagrado y el despertar de la luz, que todo lo avivan!. Es el tiempo del resurgimiento, de la expansión, de la fertilidad y de la abundancia. 

Es hora de ir saliendo de nuestro capullo y florecer junto a los pequeños brotes de plantas, flores y frutos, que proyectan su belleza y potencial con serena algarabía. 

Es hora de brillar, de reír y bailar junto a la alegría colorida que se extiende con este desperezarse de la naturaleza, en donde Ostara, Diosa de la Primavera, a quien podemos ver como Artha, Diosa de la Osa Mayor, del amanecer y portadora de la luz, ha despertado de su letargo y fertiliza amorosamente los campos y bosques, por medio de su libre y apasionada danza.


¡OH, Artha, amada madre, gracias por compartir tu cálida risa y ligeros pasos!, ¡gracias por iluminar los senderos y energizar nuestros cuerpos!, ¡gracias por tu bendición y protección del fuego, el cual también me habita, porque tú estás en mi corazón!, ¡gracias, porque me has hecho consciente para expandir mi fuego interior, potencial de vida y creación!. Desde hoy he de renacer como un nuevo brote de vida, unida al verdeo de las hojas y al resplandor dorado del Sol.

En este Equinoccio de Primavera, conectamos con el balance de nuestras fuerzas sagradas femeninas y masculinas. Somos conscientes de nuestra oscuridad y de nuestra luz, la que irá creciendo más y más con el avanzar de la estación. Podemos salir de nuestro laberinto interior, de nuestra hibernación, sabiendo que hay una llama radiante, brillando para nosotros.



Qué la rosa, el jazmín y la violeta nos envuelvan en su dulce aroma, que la liebre, el gato y el oso, nos compartan sus dotes de fertilidad, intuición ante el peligro, coraje, vitalidad y fuerza.

¡El Dios Sol se ha levantado, ha recuperado las fuerzas perdidas y al fin se vuelve a unir a la Diosa Tierra! 

¡Feliz Ostara!

viernes, 21 de junio de 2019

Peregrinaje hacia la oscuridad: Solsticio de Invierno/Yule




¡Y al fin has llegado, amado maestro!, si lo he hecho bien, me abrirás la puerta hacia el misterio, hacia la laberíntica y profunda bóveda de tus ojos, a la cual he de entregarme por entero, sin protestas ni reservas, desnuda e indefensa si quiero adentrarme de verdad. Porque de ti aprendí, que no se puede avanzar hacia nuestro Real Ser con la máscara del día a día; he de caminar sin armas y sin expectativas, para hacer de este viaje, el más honesto en medio de tu noche invernal.

Hoy, en que el Solsticio de Invierno abre una compuerta iniciática hacia el punto más profundo de oscuridad en la naturaleza, en el que el padre Sol parece decaer en fuerza, ¡invoco la presencia de Danu, diosa de la vida, la fertilidad y la luz!, para que me ayude a encender y activar mis soles internos, de donde surge la luz más alta y pura. Ellos serán el farol que me guiará en este peregrinaje hacia adentro... ¡Le daré la bienvenida a las sombras! Reconoceré mis miedos, mis carencias y miserias interiores, enfrentaré mis inquietudes y abrazaré, finalmente, toda mi vulnerabilidad. Iré despacio, sin prisas innecesarias, pero seguiré fluyendo con el ritmo natural de la estación. 

Este día es el más corto y la noche es la más larga…¡Qué la magia de Yule haga lo suyo! No me saquen de este trance hipnótico, porque he oído el llamado del indomable espíritu del invierno. Escucho a los vientos precipitarse en un abrazo sagrado y bestial a mi alrededor. Y sé que el silencio también vendrá en un intento de enseñanza y cobijo... Contemplaré directamente al abismo en mi, veré los reflejos del inconsciente y me desharé de toda carga inútil.

¡Amada y divina Danu! Ven conmigo hacia lo alto. Toquemos juntas la primera brisa de Yule, porque contigo el camino es brillante y seguro. ¡Que la salvia, el pino y el copal junto a tu risa amorosa, y fresco aliento, me envuelvan y purifiquen por dentro y por fuera! ¡Ayúdame a dejar ir como cenizas en la ventizca, todo el dolor, la tristeza y lo insando…! ¡Abro mi corazón al toque materno de tu mano! ¡Qué tu luz me llene y qué tu sabiduría me oriente! Te lo agradezco desde el alma.

¡Feliz Solsticio de Invierno, Feliz Yule!


miércoles, 20 de marzo de 2019

La espiral hacia el equilibrio: Equinoccio de Otoño/Mabón



Casi no puedo ni quiero controlar esta alegría indomable que me enciende por dentro; estoy envuelta en hojas de colores desgastados, que caerán una a una con la brisa fresca de la mañana, viajarán en paz con el viento suave de la tarde y abonarán la tierra al anochecer. Mi cuerpo hoy se permite sacudir las miserias, las tristezas y el dolor, ¡me entrego al desapego y al abandono! dejo ir lo que ya no es útil, para integrar con ternura y gratitud lo que experimenté, vivencié y aprendí en este ciclo. Me despido del Verano como de un amigo con el que logré reconciliarme y le digo: “Gracias, gracias por la luz, por el calor, por haber desesperezado todo este hemisferio del planeta, gracias por la fruta y la semilla, por el canto de las aves en cada amanecer, gracias por procurar un césped verde en el cual recostarse, y una tierra firme por la cual caminar. Gracias por la diversión y la alegría expandida. Gracias por energizarme y también, por enseñarme sobre mis límites y cómo superarlos."

¡Hoy es un gran día!; se abre la puerta a la espiral que nos lleva a caminar hacia adentro, al reencuentro con el balance entre el sol y la luna, a integrar nuestros polos, en dulce invitación para volver a hallar nuestro centro y en él, reconocernos por entero. El equinoccio de Otoño, es la entrada al equilibrio, por eso día y noche duran lo mismo. ¡En esta oportunidad reconozco tanto la luz como la oscuridad en mí! me preparo con valentía y entusiasmo para el peregrinaje que ha de venir en la siguiente estación y, nos llevará hasta el punto máximo de oscuridad y ensimismamiento cuando llegue el Solsticio de invierno.

¡Hoy canto, celebro y agradezco la segunda cosecha del año, en la cual los granos ya no son tiernos, sino abundantes y madurados!. ¡Alabo e invoco desde mi corazón a la Gran Madre Tierra y a la dama de la cosecha para que juntas festejemos Mabón!. ¡Escuchad en mi latido el llamado de amor que hago a la naturaleza! Me uno en ti, ¡Gran Madre Tierra!, me enraízo desde los pies hasta las profundidades de tu útero, conectándome a tu núcleo diamantino de lava, permito fluir la magia de mi manantial uterino liberando mi poder femenino, enciendo el fuego sagrado en el sol vibrante de mi vientre, manifiesto la sabiduría purificante del aire en mi corazón y a través del éter en mi centro laríngeo expreso la verdad de mi ser con la fuerza de mi voz. Así elevo con tu ayuda todos los elementos de mi interior hasta los ojos del espíritu en mi frente, en paz y equilibrio, para finalmente conectar por mi coronilla hasta el cielo.
¡Siento toda la naturaleza en mí!, el Sol y la Luna, los elementos, la luz y la oscuridad, mi fuerza masculina y femenina vibrando. Soy la armonía, la alegría, la profundidad y la conciencia en su máximo estado. Y desde este estado ¡me proclamo en equilibrio absoluto!, todo fluye serena y naturalmente en mí; las oportunidades vienen, la prosperidad me envuelve, la abundancia me regocija, el aprendizaje llega. Así puedo compartir y disfrutar la vida en plenitud, en completo bienestar.

Pido ayuda para que todo esto se manifieste aquí y ahora para mí y mis seres queridos. Y también solicito la sabiduría necesaria para mantener este balance y armonía en la vida. 
Gracias, gracias, gracias por tanto amor.


miércoles, 27 de febrero de 2019

Aprendizaje estival



Quisiera enamorarme del Verano, hablar tierna y felizmente de su oleaje caluroso, que te envuelve de forma tempestiva. Decir, sin lugar a dudas y sin quejas, que se trata del fuego de mi amante manifestado en la naturaleza misma. Que los intensos rayos del Sol y su implacable luz, es un mensaje universal para apartar, así sea momentáneamente, las sombras del mundo.
...Pero no puedo negar, que la languidez hace de su presa a mi cuerpo, que el tiempo se mueve con lentitud dentro de mí, cuando todo a mi alrededor tiene un toque algo frenético. Es como si caminase al revés, contra toda la gente; es como si el despertar natural de la estación no funcionara del todo conmigo. ¡Es que parezco de otro mundo!, o al menos, de otro polo.
Extraño las noches largas y frías, el fuego abrasador de mi chimenea imaginaria y los paseos al atardecer a orillas del mar, cuando toda la playa me pertenece.

El Verano se me hace un reto de sobrevivencia cada año, pero también, admito, que es una lección muy importante sobre valorar el presente para mí, con todas las bondades que trae. Me enseña a apreciar las mañanas luminosas, los breves baños de Sol energizantes que me permito tener y, lo agradable que es contemplar la Luna por horas durante la noche, sin abrigo ni riesgo de resfríos. 
Es gratificante ver a los míos motivados, realizando planes y compartiendo alegres. Y me dejo contagiar por esa alegría, al tiempo que también la expando y multiplico. Es por ello, que intento involucrarme positivamente con este Verano, como si fuese un amigo con el que intento reconciliarme, abriendo los ojos ante sus características y regalos únicos, que más nadie puede ofrecerme. 

domingo, 23 de septiembre de 2018

Amor-odio Primaveral


(Ilustración de Florence Harrison)

No podía ser de otra manera, llegaste de forma precipitada, casi que antes de tiempo para hacer que amanezca un minuto antes de lo acostumbrado. El día es contigo como la noche lo era con el Invierno, mi maestro peregrino, a quien ya extraño, quien nunca se queda lo suficiente para mí y mis desvelos; ¡me duele resignarme ante su partida!

¡Eres despiadada tanto como hermosa!, con ese paso siseante, con esa estela perfumada y cabellos floridos, ¡engañosos encantos para irritar los ojos que te contemplan, las gargantas que te cantan y las narices, incautas, que osan tomar algo de tu aroma!. Es que nunca has sabido pertenecer al otro por completo, ¿o es acaso que el otro, no ha sabido amarte bien…?

Sabía que era inminente, pero nunca estoy preparada para tu estrepitosa llegada, pues contigo se asoman calurosos días que me hacen padecer de languidez, pierdo las fuerzas y hasta el entusiasmo. ¡No comprendo esta contradicción! Se supone que desperezas al planeta, que lo hechizas con colores y frondosos nacimientos, sin embargo, yo, voy entrando en una espiral incesante de ensimismamiento. 

Es que, quizás tampoco he sabido quererte. No puedo seguirle el ritmo a tu danza ni tus risas. No sé ser sutil, bella y dadivosa. Mas, reconozco en ti, el útero sagrado de La Gran Madre, el centro de la vida, pues ¡Todo en ti es latido vivo!, ¡todo en ti es tierno despertar!, ¡todo en ti es dulce movimiento!.
¡Envuélveme entre tus trajes festivos, cautívame, enamórame, atrápame! Saca de mí toda amargura y lléname de tu cariñosa y vertiginosa luz. Enséñame a fluir en tu andar de viento.

viernes, 7 de septiembre de 2018

La evolución de Pucca




Hoy en día ella es puro juego y maullido prácticamente imparable, hasta el punto de llegar a estresarnos, pero también de conmovernos al borde de la lágrima. Sí, ella tiene esa capacidad natural de hacer que le quieras como si se tratase de una niña muy pequeña, a la que debes prestarle mucha atención, atender sus necesidades y sobre todo proveerle diversión, la cual, diría, parece ser su máxima prioridad. 
Pucca, obviamente, ha crecido a lo largo de estos 9 meses y se ha vuelto muy hermosa. Llegó a mi casa hace como un mes. Ya está en edad de ser esterilizada, pero estamos organizándonos para ese evento la próxima semana.


Les conté La historia de Pucca en Enero, cuando apenas tenía algo más de un mes de vida. (Pincha el link para profundizar en su historia). En ese entonces estaba saliendo adelante de su desnutrición, problemas respiratorios e infección en los ojos. La buena noticia es que ya ha superado ese episodio de enfermedad producto del abandono. Está en un buen peso, con sus vacunas y controles al día. El único “pero” que podría ver en este asunto es su intolerancia para estar sola. Apenas fue recogida por mi hermana se acostumbró a dormir con ella y estar juntas en cada momento. Así que para poder conciliar el sueño, tuve que permitirle dormir en mi cama por las noches cuando llegó a mi casa, de lo contrario llorará toda la madrugada. No es una gatita que se canse fácilmente, así que puede maullar por horas. Pero esto también demuestra lo aferrada que está a la vida, lo fuerte y resistente que es. En el fondo sólo busca afecto; ama las caricias, todo tipo de mimos e interacciones que la entretengan. Todo le causa interés, por ende, es una gran investigadora y se mete en los rincones más insospechados para explorar, cosa que me provoca admiración.

Admito que volver a tener un gato en casa se siente maravilloso. Es una presencia que llena cualquier espacio; incluso en silencio y en completa quietud te sientes muy acompañado, mas no invadido. Su energía transmite con intensidad sus emociones, y de alguna manera, esta relación con ella parece telepática; es muy fácil ponerle voz y traducir en palabras sus pensamientos, opiniones o peticiones. Todo un viaje de aprendizaje y adaptación.


Me encantan sus “arranques de locura”, en los cuales, de la nada corre, cual fiera indomable de un cuarto a otro como si se tratase de una carrera. A veces puedes recibir “emboscadas” sorpresas, pero apenas percibes unas patitas que te tocan y se alejan como una sombra que con suerte lograrás distinguir. A aprendido a medir su fuerza, aunque de vez en cuando esos colmillos y garritas se aferran a tu carne más de lo debido. Cualquier cosa es un juguete: Un hilo, una bolsa, el cargador del celular, las mangas de tu abrigo.. Y eso la vuelve muy mágica a mis ojos, pues la vida late en ella, fluyendo con espontaneidad a cada momento. Se emociona cuando regresas, te acompaña en todo lo que hagas, intenta poner su hocico entrometido en todo, y a veces es un trabajo enseñarle límites, pero la vida con ella se siente más nítida.

Todas las fotos son de mi autoría, con Pucca de 9 meses.

jueves, 29 de marzo de 2018

Luna Multicolor


(Imagen: Autor desconocido)

Para este Sábado 31 de Marzo tendremos una segunda Luna Llena en el mismo mes, fenómeno que se conoce como “Luna Azul” y que se dió también en Enero de este año.
Por otro lado, esta Luna tiene un tinte sagrado para los pueblos nativoamericanos, ya que se trata de la especial “Luna Rosa”, nombre otorgado a cada Luna Llena que da paso a la Primavera. Luna Rosa es una denominación inspirada por las flores silvestres Phlox, que florecen en dicha estación. 
La combinación de estos dos colores no ocurre con frecuencia, por eso este evento es tan bello y místico en su significado. Para agregar, es probable que en el Hemisferio Sur la Luna se vea con un toque amarillo-dorado. Así que tenemos colores visuales y otros simbólicos ¿no les parece de lo más hermoso tener una Luna multicolor

Si deseas ritualizar este fenómeno, puedes meditar bajo la Luna sobre lo que has cosechado, es decir, sobre todo aquello que recogiste y hoy tienes en tu vida, busca la respuesta poniendo atención en el proceso de cultivo, entendiendo a éste como la manera en que manejaste cada situación, y sobre todo, en la raíz de cada asunto, que sería la siembra. Este proceso te ayudará a entender por qué estás hoy donde estás.
Si te encuentras en el Hemisferio Sur entonces es Otoño, observa los frutos que hay en tu vida y usa este momento para desapegarte de aquellos que no son sanos y sobran en tu vida. Deja ir lo que esté marchito. 

Agradezcamos estos regalos del universo, pues nos ayudan a darnos cuenta de lo afortunados que somos de poder formar parte de estos eventos, y usarlos para marcar épocas, abrir o cerrar ciclos, darle la bienvenida a la transformación y  prepararnos para cosas nuevas.

domingo, 18 de marzo de 2018

Aceite de coco, un esencial en el hogar (Parte II)



En la primera parte les mencioné a grandes rasgos muchos de los beneficios del aceite o manteca de coco, pero hoy profundizaremos en sus propiedades, usos y recetas.

Maquillaje: Algo que te encantará si te aplicas base de maquillaje, es que puedes agregar el aceite de coco como un infaltable en tu rutina. Prepara tu piel usando una pequeña cantidad, digamos, a penas unos puntos del producto distribuidos en tu rostro esparciéndolo bien, después de unos minutos cuando éste se haya absorbido, tu piel estará suave, lo que te permitirá aplicar tu base con mayor facilidad y con un resultado más natural, evitando que se cuartee.

Desmaquillante: Quizás no lo sabías, pero ayuda muy bien para remover el maquillaje y suciedad acumulada en la piel durante la jornada. Sirve perfectamente para quitar incluso productos como el rimel o máscara de pestañas resistentes al agua. Si te quedas sin desmaquillante puedes reemplazarlo fácilmente por aceite de coco, lo que además aportará beneficios extras, porque es generoso con todas las pieles.

Pestañas: Un truquito que aprendí es aplicar un poco de aceite de coco antes de usar máscara de pestañas, lo que les otorga una especie de capa protectora, sobre todo si tus pestañas son algo débiles. También puedes agregar un poco de este aceite al cepillo de tu rimel cuando éste está un poco seco, y así fluirá mejor. Protección, nutrición y estética en un sólo paso.

Labios: Si sufres de labios partidos, secos y despellejados puedes usarlo varias veces al día, como mínimo dos; antes de partir tu jornada y al finalizarla. 
Si te gustan los labiales mate es muy seguro que tus labios se resequen con mayor facilidad. Un truco es aplicar algo de aceite de coco sobre tus labios antes de ponerles color, aunque puede ser que el labial no dure tanto, de todas formas estarás cuidando tu boca.

Protector solar: Si me preguntan de qué manera uso más el aceite de coco, sin duda es como protector solar. Al igual que la manteca de cacao el aceite de coco es de los mejores protectores naturales que existen, o que al menos yo he podido probar. Es más ligero que la manteca de cacao y no satura la piel. No da tanto calor como los protectores que hay en el mercado, y en general no causa alergias. Mi única recomendación es que se aplique de entre 30 minutos a una hora antes de la exposición solar como mínimo, de lo contrario te provocará calor si no se ha absorbido bien. 
Por cierto, es una falacia tremenda y atroz que el aceite de coco quema o “fríe” la piel o el cabello si nos ponemos bajo el sol después de usarlo, de hecho es todo lo contrario, protege contra todos los agentes externos provocados por el clima.

Exfoliante: Otra de las formas en que me encanta usar el aceite de coco es como exfoliante facial y corporal. Mezcla de una a dos cucharadas junto con media o una cucharada de azúcar, café molido o incluso sal gruesa si tu piel es muy grasa, mezcla bien y ya está listo para usar. Masajea suave, de forma circular y ascendente, luego lávate o báñate con normalidad. Mi opción favorita para el rostro es el azúcar y para el cuerpo el café, ya que éste ayuda contra la flacidez y la celulitis, también estimula la irrigación sanguínea, además la mezcla de aromas es exquisita y estimulante. 

Mascarillas caseras: Una de las combinaciones ganadoras para mí que me ayudó a recuperar mi cabello seco y maltratado, lleva como ingrediente principal el aceite de coco, con una cuchara colmada basta para un cabello largo. Luego agregas Miel (una cucharadita) y yogurth natural (½ pote o 1 pote entero). Si tienes el cabello graso puedes agregar un chorrito de limón, si lo tienes excesivamente dañado puedes moler un aguacate y hasta un plátano. Mezcla todo y colócatelo en el cabello como mínimo una hora, una vez a la semana. Como plus puedes usar un gorro término o envolverte la cabeza con papel film como hice yo. Sé que te encantará.

Desodorante: Tan sencillo como aplicar aceite de coco directamente bajo tus brazos o pies después de bañarte. Recuerda que es un antibacterial y fungicida, así que evita los malos-olores y hongos.

En términos generales y lo que me hizo enamorarme del aceite de coco fue el alivio inmediato que siento cada vez que me lo pongo, sobre todo en el rostro, porque es calmante y desinflamatorio. Así que se transformó en mi nueva “crema” para el cuidado de la piel.

jueves, 8 de marzo de 2018

Aceite de coco, un esencial en el hogar (Parte I)



Hace un par de años aprendí que un infaltable en el hogar, ya para la cocina, la belleza o la salud es el renombrado aceite de coco. Algunos subestiman su eficacia y otros estamos totalmente agradecidos por contar con todas sus nobles propiedades.

Consistencia:

El aceite de coco también se conoce como “manteca de coco”, ya que en un ambiente no tan caluroso su consistencia es sólida, llegando a ser bastante dura en épocas invernales, pero se derrite muy fácil con el calor corporal, a baño maría o en su defecto, en el microondas. A penas lo tienes en tus manos puedes masajear el producto, y como en un acto de magia, su consistencia cambiará a líquida-oleosa. 

Qué pieles lo pueden usar:

Por muy increíble que suene es amigable con todas las pieles, muy recomendado sobre todo para las pieles maduras, secas y resecas. Pero lo más genial de todo es que es un equilibrante natural, por ende lo pueden utilizar las pieles mixtas y aunque no lo creas, le hace un gran favor a las pieles grasas. Yo sé que al verse tan oleoso puedes pensar que te dejará hiper-brillante, pegajoso y seboso, pero te equivocas, el brillo desaparece bastante rápido y se absorbe con muchísima facilidad.

Propiedades:

La lista de sus beneficios es bastante extensa, por ende sólo nombraré las más destacables de un modo general. 

-Cocina: Es prácticamente el único aceite que aún a muy altas temperaturas conserva sus propiedades intactas y es muy rendidor.

-Salud: Con una cucharada al día basta para combatir el colesterol “malo”, prevenir la diabetes y el alzheimer. Si tienes estitiquez o tránsito lento puedes tomar una cucharada o agregarlo a un batido de frutas para regular el intestino. Recubre las paredes estomacales desinflamando y aportando alivio casi inmediato. Para los dientes es un blanqueador estupendo, y por experiencia propia, alivia muchísimo el malestar en las encías; puedes derretir una cucharadita y usarlo por un minuto como enjuague bucal, o aplicar una pequeña porción directo en tu cepillo dental; lo recomiendo de una a dos veces por semana. No sólo es un antibacterial eficaz para la boca sino para las heridas; yo me he aplicado aceite de coco directamente en una herida abierta y el alivio es innegable.
Como ya les mencioné es un antibacterial maravilloso, por ello combate granos, barros y acné, ya sea que lo apliques directamente o en combinación con azúcar o café molido para hacer un exfoliante natural. Aporta mucha frescura y es un calmante ideal para todo tipo de pieles, aún si tienes algún sarpullido nervioso, aunque claro está que es siempre bueno preguntar a un especialista. Personas con psoriasis y rosácea lo han probado con excelentes resultados, pero recordemos que algunas pieles reaccionan diferente.

-Belleza:
Ayuda contra la resequedad, disminuye las ojeras si se aplica todas las noches, combate el envejecimiento prematuro y nutre la piel. Si tienes estrías o quieres evitarlas aplica este aceite de una a dos veces diarias. Es un regenerador potente y generoso con nuestra piel. Es ideal para tratamientos capilares, ya sea como un pre-poo en donde puedes aplicarlo por todo tu cabello durante al menos una hora (o toda la noche) y luego hacer tu rutina de lavado habitual; también para enriquecer tu crema de tratamiento capilar o crear una, ya sea que lo uses solo o en combinación con otros aceites o elementos como el plátano, miel, yogurth natural o aguacate para tu propia mascarilla casera. 
Por último, si deseas unas largas pestañas o al menos evitar su caída, aplica con un bastoncillo o tus dedos una pequeña cantidad de aceite de coco tanto en la raíz de las pestañas como en las mismas. Debes ser constante y el resultado podría comenzar a verse alrededor de dos meses aproximadamente. 

Recomendaciones: Usa cantidades pequeñas y moderadas, ya que con muy poco producto te bastará. La idea no es saturarnos con él. 
Por lo general un aceite natural puede durar entre 6 meses a más de un año, pero si deseas alargar su vida, refrigéralo.

Se me quedan muchas cosas en el tintero, como trucos y otros beneficios que veremos en la segunda parte, pero con esta información te bastará de momento para comenzar a amar el aceite de coco tanto como yo.


lunes, 12 de febrero de 2018

Eclipse solar para Sudamérica



¡Me encanta iniciar el mes con un gran anuncio!: Habrá un eclipse solar parcial el día 15 de Febrero, el cual podrá ser visto en Sudamérica y la Antártida, y se dará cerca del atardecer.

Recordemos que un eclipse solar se produce cuando la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, cubriendo al astro rey parcial o totalmente. La Luna debe estar en su fase de Luna Nueva, cuando el plano de la elíptica lunar está girando en el mismo plano de la tierra en torno al Sol, lo que hace parecer que la Luna transitara más cerca de éste, cual ceremonia de reencuentro.

Los eclipses solares son escasos, por lo mismo son tan cautivantes, sin embargo, hay que tomar las debidas precauciones para observarlos, como gafas específicas para dicho fenómeno y no un simple objeto que reduzca el brillo.

En términos astrológicos todo eclipse simboliza un cambio, un punto cúlmine o de inicio. Ideales para alinearnos con el cosmos y la Tierra, así mismo, con nuestro mundo interno en consonancia con el externo. Un momento especial en el que puedes trabajar sobre tus sombras e iluminarlas, usando como ejemplo esta conjunción planetaria, que actúa como un espejo entre sí, estando ambos cuerpos celestes en los extremos del cielo, pero siendo capaces de sintonizar en cada eclipse. 

En lo personal, un eclipse me parece perfecto para ejercicios de conexión, equilibrio y sanación. Un buen ejemplo es meditar sobre tu linaje ancestral, poniendo en balance tu sagrado femenino y tu sagrado masculino. Yo usaré esta ocasión para dar sanación a mi linaje masculino paterno en específico, y así, iluminar un poco más mi árbol genealógico. Si deseas más información de este tipo, visita mi blog principal y ve a la sección de Conciencia planetaria, ahí encontrarás artículos sobre eclipses y fenómenos astronómicos, vistos también, desde una mirada más ancestral, psicológica y mágica.