miércoles, 20 de marzo de 2019

La espiral hacia el equilibrio: Equinoccio de Otoño/Mabón



Casi no puedo ni quiero controlar esta alegría indomable que me enciende por dentro; estoy envuelta en hojas de colores desgastados, que caerán una a una con la brisa fresca de la mañana, viajarán en paz con el viento suave de la tarde y abonarán la tierra al anochecer. Mi cuerpo hoy se permite sacudir las miserias, las tristezas y el dolor, ¡me entrego al desapego y al abandono! dejo ir lo que ya no es útil, para integrar con ternura y gratitud lo que experimenté, vivencié y aprendí en este ciclo. Me despido del Verano como de un amigo con el que logré reconciliarme y le digo: “Gracias, gracias por la luz, por el calor, por haber desesperezado todo este hemisferio del planeta, gracias por la fruta y la semilla, por el canto de las aves en cada amanecer, gracias por procurar un césped verde en el cual recostarse, y una tierra firme por la cual caminar. Gracias por la diversión y la alegría expandida. Gracias por energizarme y también, por enseñarme sobre mis límites y cómo superarlos."

¡Hoy es un gran día!; se abre la puerta a la espiral que nos lleva a caminar hacia adentro, al reencuentro con el balance entre el sol y la luna, a integrar nuestros polos, en dulce invitación para volver a hallar nuestro centro y en él, reconocernos por entero. El equinoccio de Otoño, es la entrada al equilibrio, por eso día y noche duran lo mismo. ¡En esta oportunidad reconozco tanto la luz como la oscuridad en mí! me preparo con valentía y entusiasmo para el peregrinaje que ha de venir en la siguiente estación y, nos llevará hasta el punto máximo de oscuridad y ensimismamiento cuando llegue el Solsticio de invierno.

¡Hoy canto, celebro y agradezco la segunda cosecha del año, en la cual los granos ya no son tiernos, sino abundantes y madurados!. ¡Alabo e invoco desde mi corazón a la Gran Madre Tierra y a la dama de la cosecha para que juntas festejemos Mabón!. ¡Escuchad en mi latido el llamado de amor que hago a la naturaleza! Me uno en ti, ¡Gran Madre Tierra!, me enraízo desde los pies hasta las profundidades de tu útero, conectándome a tu núcleo diamantino de lava, permito fluir la magia de mi manantial uterino liberando mi poder femenino, enciendo el fuego sagrado en el sol vibrante de mi vientre, manifiesto la sabiduría purificante del aire en mi corazón y a través del éter en mi centro laríngeo expreso la verdad de mi ser con la fuerza de mi voz. Así elevo con tu ayuda todos los elementos de mi interior hasta los ojos del espíritu en mi frente, en paz y equilibrio, para finalmente conectar por mi coronilla hasta el cielo.
¡Siento toda la naturaleza en mí!, el Sol y la Luna, los elementos, la luz y la oscuridad, mi fuerza masculina y femenina vibrando. Soy la armonía, la alegría, la profundidad y la conciencia en su máximo estado. Y desde este estado ¡me proclamo en equilibrio absoluto!, todo fluye serena y naturalmente en mí; las oportunidades vienen, la prosperidad me envuelve, la abundancia me regocija, el aprendizaje llega. Así puedo compartir y disfrutar la vida en plenitud, en completo bienestar.

Pido ayuda para que todo esto se manifieste aquí y ahora para mí y mis seres queridos. Y también solicito la sabiduría necesaria para mantener este balance y armonía en la vida. 
Gracias, gracias, gracias por tanto amor.


7 comentarios:

Carmen Troncoso dijo...

Simplemente hermoso, un abrazo feliz y graciosas gracias!

Loola dijo...

Hasta aquí me has hecho seguirte, preciosa mia,
Gracias por tus palabras en mi nuestro blog,
besitos y que tengas una semanita hermosa :0)

**kadannek** dijo...

-Carmen Troncoso: Muchas gracias, estimada, por venir con frecuencia por estos lares algo olvidados. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo para ti.

-Loola: Muchas gracias por venir. Fue lindo leerte, pero me hubiese gustado saber qué piensas del tema que presenté. Un abrazo y bienvenida.

lanochedemedianoche dijo...

Que bello texto de agradecimiento y satisfacción, me da mucha alegria por ti, y tambien pido por mi en tu texto, gracias.
Abrazo

**kadannek** dijo...

-Lanochedemedianoche: Muchas gracias. Me alegra que lo recibas de esa manera, tan abierta y amorosa. Un abrazo!

Beatriz dijo...

Poderosas palabras, llenas de luz otoñal y calor estival, brindan la suficiente fuerza para enfrentar la dureza invernal. Muchas gracias por la invitación y por la inherente oración en tus palabras.

Abrazos.

**kadannek** dijo...

-Beatriz: Sinceramente gracias por leer y recibir el mensaje de este post. Es gratificante cuando alguien logra captar la esencia de lo que hemos escrito, por ello, recibe un gran abrazo de luz.